
Lo cosa es sencilla, todos tenemos imaginariamente un cubo, nuestra situación emocional es optima, es positiva, es alegre, cuando el cubo esta lleno, asimismo dispones de un cucharon.
Cada vez que te relacionas con otra persona puedes llenar su cubo con alegría, aprecio, bondad, con tú cucharon, lo curioso que cuando llenas los cubos de los demás también se llena el tuyo.
También puedes vaciar el cubo de otra persona, cada vez de te comportas de forma antipática, mezquina o envidiosa, ya sea un compañero de trabajo familiar o pareja, como ya se adivina, también se vacía tú cubo.
Con la sencilla metáfora del cubo, Donald O. Clifton considerado el abuelo de la psicología positiva, nos hace ver la importancia de las emociones positivas a la hora de relacionarnos con otras personas, familia, trabajo vecinos, lo optimo es tener cinco interacciones positivas por cada negativa, no solo basta con esperar a recibir emociones positivas, también es importante dar, la actitud de una persona cambia según los mensajes que recibe, en que planta amabilidad recibe sonrisas.
¿Cuando fue la ultima vez de llenaste el cubo de otra persona? la rutina a veces nos hace olvidar la importancia de demostrar afecto, sobre todo a los seres queridos.
Comerse las uñas no es el problema, y otras defensas que usas, solo es una señal de que realmente si te paras a pensar en conjunto se nota que no estas contenta con tu vida… que te falta algo… si pensaras, si miraras a tu interior…. “no voy a comerme la cabeza”, fue su evasiva respuesta, su falta de esfuerzo en muchas cosas no se puede negar, su falta de autoestima para barajar su vida, e intentar ser mejor persona, y elegir su camino, aunque muchos son los caminos que llevan a la felicidad, hay quienes se pierden en el trayecto…
Por bibliografía, sentido común, y experiencia personal, aprendizaje, la autoestimas es: Saberme con eficacia personal para afrontar la vida, y ser merecedor de la felicidad. La propia autoestima no puede ser verificada por los demás tu vales porque tu dices que es así, no dependes de los demás, como seres sociales necesitamos el afecto y sentir de otras personas, pero no su valoración, saber que te quieren por el mero hecho de existir, y no que te quieren porque te necesitan.
El pilar central de la autoestima positiva es la voluntad de comprender y tener conciencia hacia uno mismo, no tengo que temer relacionarme con otras personas, ni tener timidez, ni vergüenza la llegar a un sitio nuevo, hablar con mis jefes, ni pedir permiso por ser como soy, no buscar la aprobación de los demás. yo soy el que me considero apto, para dirigir mi vida.
Autoconcepto, que concepto tengo de mi, lo que me conozco como persona, es simplemente conocer mis rasgos habilidades limitaciones y capacidades (reales o imaginarias).
Autoaceptación, aceptarme como soy, solo aceptarme, lo bueno y lo malo, aceptar “mis complejos”, aceptar lo que no quiero, aceptar lo que no me gusta, nada es estático, si se quien soy y me acepto como tal, puedo saber que quiero mejorar de mi, y lo que esta bien en mi, ya tengo un punto de partida, un rumbo, solo puedo hacer y deshacer si acepto lo que quiero cambiar.
Si en el huerto de mi vida
planto semillas de dejarme querer
lleno las alforjas de una cosecha de cariño
Aunque hay gente que sus huertos
mas que huertos parecen desiertos
la desertización de ellos avanza
siempre me queda en el huerto de mi amiga
rodearlo arboles de frondoso cariño
para protegerlo de los vientos de su desamor
girasoles que giren siguiendo mi afecto
arroz inundados de agua de confianza
trigo para amasar panecillos de alegría
y un campo de lechugas verde esperanza
para que el barbecho de su corazón termine
Aunque la realidad anule mis sueños, aunque el camino que estoy andando este empedrado de sueños rotos, “El mundo es como lo vemos” y quiero verlo con alegría e ilusión, abrir las alas de Dragón, llenarla de sueños de fuego apasionado, y volar en vez de caminar, solo así podre avanzar en el camino de la vida.
Una respuesta feliz al triste poema “Patrañas” de “Magiischegedanken”