Amar o depender


Cuentan que a un joven adolescente, su novia, le devolvió en una bolsa de basura, hecha añicos, la siguiente de carta amor:

“Si estas a mi lado, me encanta, lo disfruto, me alegra, me exalta el espíritu; pero ni no estás, aunque lo resienta y me hagas falta, puedo seguir adelante. Igual puedo disfrutar de una mañana de sol, mi plato preferido sigue siendo apetecible (aunque como menos), no dejo de estudiar, mi vocación sigue en pie, y mis amigos me siguen atrayendo. Es verdad que algo me falta, que hay algo de intranquilidad en mí, que te extraño, pero sigo, sigo y sigo. Me entristece, pero no me deprimo. Puedo continuar haciéndome cargo de mi mismo, pese a tu ausencia. Te amo, sabes que no te miento, pero esto no implica que no sea capaz de sobrevivir sin ti. He aprendido que el desapego es independencia y esa es mi propuesta… No más actitudes posesivas y dominantes… Sin faltar a nuestros principios, amémonos en libertad y sin miedo a ser lo que somos” (amar o depender – Walter Riso)

¿Que pasa si el otro no se angustia con nuestra ausencia?, ¿que pasa si nuestra pareja no siente celos?. La chica piensa que su novio debe vivir para y por ella, “no puede vivir sin mi” ser todo, el amor infinito que todo lo abarca, la persona deja de ser persona y se convierte en “su novio”, una cosa es amar sinceramente y otra amar esclavizándose, una cosa es defender el lazo afectivo y otra ahorcarse con el. El equilibrio adecuado en el amor, es cuando las demandas de la pareja y las necesidades propias se acoplan respetuosamente por ambas partes.

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Dependencia afectiva


Cuentan que, una mal llamada paciente contaba… “llevo doce años de novia pero estoy comenzando a cansarme… el problema no es el tiempo sino el trato que recibo… No, él no me pega, pero me trata muy mal… me dice que soy fea, que le produzco asco, sobre todo mis dientes, que mi aliento huele a… (llanto)… lo siento, me da pena decirlo…, que mi aliento huele a podrido… Cuando estamos en algún lugar publico, me hace caminar delante para que no lo vean conmigo, porque le da vergüenza…Cuando le llevo un detalle, si no le gusta me grita “tonta” o retrasada”, lo rompe o lo tira a la basura muerto de rabia… Yo siempre soy la que paga. El otro día le lleve un trozo de tarta y como le pareció pequeño, lo tiró al suelo y lo aplastó con el pie… Yo me puse a llorar… Me insulto y me dijo que me fuera de su casa, que si no era capaz de nada… Pero lo peor es cuando estamos en la cama… a él le fastidia que lo acaricie o lo abrace…Ni que hablar de los besos…Después de satisfacerse sexualmente, se levanta de inmediato y se va a bañar… (llanto)… Me dice que no vaya a ser que lo contagie de alguna enfermedad… que lo peor que lo puede pasar es llevarse algún pedazo de mí… Me prohíbe salir y tener amigas, pero él tiene muchas… Si yo le hago algún reproche de por que sale con mujeres, me dice que terminemos, que no va aguantar una novia insoportable como yo…” (amar o depender – Walter Riso)

¿Que puede llevar a una persona a resistir este tipo de agravios y someterse de esta manera? por buscar alguien de quien recibir amor, una persona puede creer que el amor lo es todo, bajo la supuesta pasión amorosa el dependiente necesita, reclama, depende… pero no ama libremente, y por supuesto el dar este tipo de trato esta mas cerca de la exigencia y la manipulación que del amor.

Debajo de un “pero a pesar de todo…yo lo quiero” se esconde miedo a la soledad, una necesidad de ser querido, de ser necesitado, de tener su aprobación, todo lo hago por ti, trato de complacerte, estoy a tu disposición, para lo que quieras… y cuando quieras, si me necesitas, hasta puedo creer que me estas queriendo… el ser necesitado ser parece tanto al amor…

Ante la frase “pero no puedo vivir sin él”, “pero no puedo vivir sin ella”, el sentimiento del amor es la variable mas importante de una relación afectiva de pareja, no siendo la única, el respeto, la confianza, el deseo, los gustos, la ética, los valores, el humor, la ideología, la sensibilidad y cien cosas mas, capitular como persona, bajo el disfraz de un sucedáneo del amor no es sano, y ademas no es cierto que no puedas vivir sin él, por mucho que te pese admitirlo… y lo que es peor, por mucho que imagines es falso que él no pueda vivir sin tí… en el amor, si hay dependencia afectiva no es amor, el amor es un arte y como tal hay que aprenderlo.